ANTECEDENTES

Desde el 13 de abril de 1756, se otorgó en escritura de obligación a Don Fulgencio González de Ruvalcaba, la conocida desde entonces, como Hacienda de San Bartholomé de los González.

A base de trabajo arduo y un gran esfuerzo, aquellos potreros llenos de mezquites y huizaches,  empezaron a producir, y aquella propiedad se convirtió en una Hacienda tan importante en la producción de  ganado y granos, que poco tiempo después, empezó a pagar diezmo, y formó parte del Granero del Bajío (como fue conocida aquella zona) y con el correr de los años, tendría hasta su propia Estación de tren.

Es una Hacienda en cuyas paredes se  encierra parte importante de la Historia de nuestro México, ya que por ella pasaron los Insurgentes (1810-1821); los que participaron en la Guerra de Reforma (1857-1861); los Revolucionarios (1910- 1920) y también los Cristeros (1926-1929).

Su Templo guarda los restos de algunos de sus antiguos propietarios, y como era la costumbre de la época, las mujeres están en la pared  el lado izquierdo y los hombres, en la del lado derecho.

Es en el 2001, que en la hacienda se comienzan aplicar las más modernas técnicas para aumentar la producción ganadera con la raza Charolais, invirtiendo en semen originario de Francia y en el 2013 sembrado vides también de aquél país europeo, para recrear aquellos mejores tiempos.